Mariela Fernández: “La Educación sexual sirve para evitar estos abusos, reaccionar y reconocerlo”.

Actualidad 22 de agosto de 2020 Por Por La Tangente
La conductora de C5N relató al aire la traumática experiencia que vivió en su infancia, cómo reaccionó su familia y su lucha por superarlo a través de la terapia psicológica, la Periodista María O Donell habló con ella.

La Periodista María O Donell conversó con la conductora de C5N, Mariela Fernández sobre el abuso sexual que sufrió cuando era chica y contó en su programa

MOD: ¿Cómo estás?

MF: Sorprendida por todo lo que se generó a raíz de esta pregunta, que desde el lugar de víctima y de madre se me ocurrió hacerle a Sebastián y Silvia que eran los dos entrevistados víctimas de abuso. En ese momento los estábamos entrevistando a raíz del caso de la chica de seis años abusada por su propio papá, que quedó en libertad porque la justicia consideró que los audios de WhatsApp no eran suficiente prueba para condenarlo. En ese momento la nota estaba casi llegando al cierre y sobre el final me surgió esta inquietud de decir «esperá, corrámonos un poco del lado de la justicia», yo sé y entiendo que la justicia se tiene que hacer cargo, actuar y accionar, pero qué hacemos con esos chiquitos que hoy están atravesando una situación de abuso, que la están pasando de una manera terrible y no pueden expresarlo, ponerlo en palabras porque están amenazados, porque tienen miedo o les da vergüenza. Porque es un tema tabú y tienen miedo que los padres se enojen con ellos.

MOD: En el medio de una pregunta contaste tu propia experiencia personal diciendo «yo que fui abusada no pude hablar y fue mi hermano el que pudo hablar por mí».

MF: Exactamente, no pude hablar. Mis padres no se dieron cuenta en ese momento. La verdad es que no sé si hubo indicios o un cambio de actitud en mi persona, no recuerdo.

MOD: ¿Qué edad tenías en ese momento?

MF: Aproximadamente 10 años. El que lo descubre fue mi hermano. Las situaciones de abusos se daban en situación de juego, generalmente nos juntábamos los sábados las dos familias en la casa de mis padres o en la casa de los padres del abusador, y una vez que se terminaba de comer los adultos se quedaban haciendo sobremesa mientras los chicos nos íbamos a jugar. Las situaciones de juegos que se daban eran el gallito ciego, el cuarto oscuro, las escondidas… Y en una situación de juego de escondida, es cuando esta persona me lleva al patio de la casa diciéndome «vamos a escondernos a la terraza», y entonces empezamos a subir como gateando unas escaleras y el ahí se apoya sobre mí. Esa es la situación que ve mi hermano…

MOD: ¿Y es él que se da cuenta, observa algo que le hace ruido, se da cuenta que no es un juego?

MF: Sí, algo le llamó la atención evidentemente a Esteban. Yo tenía 10 años aproximadamente, y a él le llevó tres años, o sea que estamos hablando de una criatura de 7 años. Le hizo ruido, en el momento no dijo nada porque estábamos en la casa de los padres de esta persona. Cuando nos fuimos, mientras mi mamá iba manejando y nosotros dos sentados en el asiento de atrás, la frase textual que usó mi hermano fue «mami, tal le puso el pito en la cola a Mariela».

Esteban automáticamente lo pudo poner en palabras, y fue ahí donde se cortó todo. Mis padres no tuvieron las herramientas, no pudieron o supieron cómo manejarlo, hicieron lo que pudieron y yo lo entendí con el tiempo y los perdoné. Porque al principio te queda un dolor enorme de por qué no hicieron la denuncia, pero entendí que también eran otras épocas. Estamos hablando del año ’86 y agradezco que cortaron relación.

MOD: Son situaciones que exigen estar con los radares muy prendidos y tener mucha escucha de los chicos…

MF: Hubo una escucha y una validación a eso que decía mi hermano, porque hay veces que no se valida la palabra de los nenes justamente por ser niños. Por suerte hubo una reacción de mi hermano, una pronta reacción de mi mamá en creer y decirme «quedate tranquila que esto no va a volver a pasar».

MOD: ¿Había una relación de parentesco?

MF: Sí, había una relación de parentesco. Es algo que tengo bastante elaborado realmente, por eso creo que lo pude expresar y preguntar con tanta naturalidad. Después me hizo ruido a mí y tomé consciencia.

MOD: Claro en el medio de una pregunta contaste una cosa súper personal, que vos misma habías sido víctima.

MF: Pero tampoco quiero que se corra el eje. Que la noticia vaya a lo que le sucedió a la conductora del noticiero. Acá lo importante es que los padres estén atentos porque hay un montón de criaturas que están siendo abusadas en relaciones intrafamiliares, que no están pudiendo expresarlo. Son los adultos responsables que tienen que estar atentos a algún cambio de actitud, alguna palabra, darle lugar a esa criatura para que se pueda expresar, generarle confianza. No decirle «contame que voy y lo mato» porque hay veces que, justamente, como esto se da en vínculos intrafamiliares la criatura muchas veces tiene afecto por esa persona, porque es un tío, un abuelo…

MOD: A veces también me imagino que hay culpa de los chicos porque saben que hay un vínculo afectivo y se preguntan qué pasa con las familias después de eso. Como que se cargan un montón de cosas que lejos están de ser lo que la víctima tendría que estar pensando.

MF: Exactamente. Por eso insisto y mi pregunta inicial para con estas dos personas a las que les estábamos haciendo la entrevista es eso, qué le decimos a esos padres o abuelas que están criando a sus hijos o nietos. Darles herramientas para que estén un poco más atentos y que dialoguen, y el que no tenga la posibilidad de hacerlo o no sepa cómo abordar un tema semejante con sus hijos y tenga la sospecha que esté pasando por algo como esto, que se asesore con un psicólogo, que haga una consulta a un profesional para que le explique o dé herramientas para poder abordar una situación así.

MOD: ¿Tu hija ya sabía de esto?

MF: Sí, Martina estaba al tanto. Era un tema que no se hablaba hace muchos años en la familia. Se habló cuando se desarrolló todo mi trabajo hace 10 años, a raíz de una terapia. Mi gran miedo cuando fui mamá, cuando apenas la tuve fue «qué no le pase a Martina lo que me pasó a mí», mi desesperación era esa.

MOD: Dijiste que tardaste mucho en ir a terapia, que la maternidad te removió todo eso.

MF: Sí, pero el miedo era que le pase a ella, entonces me pregunté cómo podía cuidarla, protegerla y cómo manejo mis miedos. Tampoco está bueno vivir con miedo, porque soy una de las que cree que el miedo paraliza.

MOD: Por eso es tan importante la educación sexual, porque a los niños les enseña que su cuerpo es suyo…

MF: La educación sexual integral es indispensable en las escuelas, porque les da herramientas a los chiquitos para que puedan expresarlo en el caso de transitar un abuso, hasta incluso evitarlo. Porque al tener herramientas vos como criatura te das cuenta que eso no está bien o tenés maneras de reaccionar, entonces imagino que hasta podés correrte de ese lugar y evitar el abuso.

Lo que les digo a los padres es que estén atentos y a los que han pasado por una situación así y no lo han podido poner en palabras, que tomen coraje, lo hablen con algún ser cercano, porque realmente es liberador. El sacarlo es un primer paso para esa sanación que tanto cuesta.

 

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